¿Cómo le harán los que juegan a enamorar,
nunca se les habrá cruzado en plena avenida
un encuentro eterno o uno especial
cuando quién les abraza supone así toda la vida?

Qué bonito sería que al finalizar el día 
supiera que no fue fácil lidiar con los problemas,
pero que fue sencillo escapar de su agonía
sabiendo que en la guerra me dabas fuerza.

Me parece muy injusto eso de no estar contigo,
sé que no soy el mejor ejemplo de persona
y creo que nunca podré serlo ni por compromiso,
sólo sé que puedo intentarlo si eso te colma.

Digo cosas mejores cuando me quedo a esperarte,
es mi ardua tarea transcribir lo que siento.
Y seguro sonríes... ¡Dios es tan grande!
Me ha hecho imaginarte con los ojos abiertos.

Tal vez, hoy, que no simboliza nada importante
toques mi hombro y me sorprendas con tu saludo.
Lo más probable es que no me aguante
y responda rápido para no perder el curso.

No pienses que estoy desesperado, nada de eso,
sólo que había esperado que lo hicieras.
Disculpa por la impaciencia que demuestro,
pero seguiría esperándote hasta que me quieras.




Le digo adiós a la mujer que más he amado,
y acaso creo amarla tanto para no insistir.
Renuncio a los hijos que nunca tendré a su lado
porque sé que mi amor no la hace feliz.

Entiendo que se marche cuando más la siento,
quizás en su felicidad no cabe hablarme de amor.
Si bien llega algo mejor con el tiempo,
hoy por hoy no creo que haya algo mejor.

Era un hecho superar la frontera
porque nada ni nadie impediría abrazarla.
Tenía pensando devolverle el tiempo de espera
con mi simpático plan que ya no hace falta.

Le digo adiós a una hermosa ocasión,
tristemente continua en caminos opuestos
y le digo adiós por hacerle un favor,
porque quiere una vida para sus propios sueños.

La veo partir al gran amor de mi vida,
y como es natural no quisiera que se vaya,
porque si le sirve de algo o aporta a su ida;
ciertamente, es mi corazón el que habla.


Copyright © TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS.




No nos pierden, nos olvidan.
A caído la noche y no ha sido buen día.
Hice tiempo, procuré insistir en lo linda
que se te ve por el futuro que te perfila. 

De manera que agotar el sueño
desprotegido y sin que aparezcas
no fue retribuir injustamente al tiempo,
sino que fue de sorpresas como ésta:

Nunca seré capaz de sentarme en las estrellas,
es mejor cuando las crees inalcanzables
y vives una vida común, sin aires de grandeza,
porque desde el suelo se puede valer bastante.

No lo tenía claro, pero lo voy deduciendo.
He pensado que hay pocos hombres
que realmente aman más allá del deseo
e intentan sanar donde otro puso golpes.

Ya quisiera yo que busquen mi sonrisa
entre tanto abuso de llantos aglomerados.
Me gustaría sentir de forma dulce, sencilla
que se aspira a quedarse a mi lado.

Por eso sé que no debería tener miedo.
Si tu corazón no considera que te quiera tanto
y arranca pasos en las afueras de mis cielos,
pregúntate, acaso… ¿Es a mí a quién haces daño?


Copyright © TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS.




Te he visto y una vez más tuve que disimular.
Tenías que haberme visto al menos unos segundos
todos mis sentidos fueron obligados a renunciar
a fuerza de la razón que también desea vernos juntos.

Tenías que ser tan especial para mis ojos
que guardando discreción hacen alboroto.
Algo debes tener, algo haces, algo en tu rostro
saluda superficialmente y me habla en el fondo.

Aun cuando crees que eres desconocida
o que voy con dirección a lo más relevante:
No te hago menos, muy por el contrario, tu chispa
en cualquier momento se libera para buscarme.

Tenías que haberme visto quizás tímido, 
porque te busco para enamorarme de tu encanto.
Contando con hoy, en mis deseos más íntimos:
quisiera cumplir con el propósito de no hacerte daño.

Mañana volveré a verte, y volveré a disimular
hasta que algo suelte la inocencia por verme. 
Quizás, para ese entonces, tu lugar
sea conmigo encaminados por un para siempre.


También las estrellas son sus escoltas.
También se siente sola en un nido social.
A veces, desea personificarse en otra,
y por allí se desprende una ilusión al azar.

Un suspiro, un motivo, o una que otra cosa
la traen de nuevo al garrote de la vida.
Parece que tiembla cual pétalo de rosa,
y ya la he visto... solo hace falta hallar la vía:

Ya sabemos que estamos juntos sin estarlo,
y mientras sean largas distancias;
no te preocupes, puedo remediarlo,
por sentir así desde ya tengo práctica.

Alguna vez cruzaré ese desconocido,
pero inmenso destierro de tempestad,
y juntos, por donde deseo conmigo
se hará distante la ruta hacia atrás.

Siempre que pueda saldré por la noche
a buscarte en alguna banca, o en la lluvia,
sueles destacar entre mil, millones,
porque eres bonita, porque eres única.